Puestos a filosofar

El Arte está marcado por la indudable calidad de muchas de sus obras, que han pasado a la historia por su delicado trazo, la acertada combinación de colores o la consecución de formas imposibles. Sin embargo, otras permanecerán en el recuerdo por su originalidad, por cerrar la puerta a una corriente demasiado exprimida, por hacer lo que cualquiera podría haber hecho pero a nadie se le ocurrió hacerlo primero o simplemente ayudadas por una inteligente o fortuita campaña de marketing. Hablamos de piezas como ‘La Fuente’ de Duchamp, ‘Cuadrado negro sobre fondo blanco’, de Malévic o cualquier trabajo de Damien Hirst.

‘Esto No Es Un Unicornio’ recoge el guante de la obra de René Magritte ‘Ceci n’est pas une pipe’ para preguntarse qué es el Arte y quién pone precio a las piezas de arte. ¿Hay algo más subjetivo que el Arte? ¿Por qué donde uno solo ve cuatro torpes líneas otro puede pagar millones por ver esas líneas colgadas de la pared de su salón (o de su baño)? ¿Cuál es el proceso por el que una pieza de arte se revaloriza hasta conseguir cifras vergonzantes? ¿Todo coleccionista particular piensa en una futura venta al alza de esa obra o realmente la pudiente contemplación se paga tan cara?